¿HAS PERDIDO TUS DETALLES?

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Crónica Rubén Vasconcelos Beltrán 02/11/2015

por / lunes, 02 noviembre 2015 / Publicado enHISTORIA, ÚLTIMAS

todooaxacaradio.com/Rubén Vasconcelos Beltrán

 

2 de noviembre del 2015

OAXACA, CIUDAD PARA VIVIRLA Y CONTARLA

 

LOS MUERTOS

Este día, estoy seguro, nuestra ciudad y no solo la ciudad sino todas las comunidades del estado, se verán sumamente concurridas por el Día de Muertos, el cual tiene desde la antigüedad una gran connotación en el ánimo de los mexicanos y en particular de los oaxaqueños así como la fiesta del santo patrón del pueblo, vienen desde lejos a visitar a sus familiares, vienen con el deseo de convivir con aquellos que conocieron desde los primeros años de vida, de recordar los gratos momentos que se pasaron en el seno familiar y con regocijo visitan a sus deudos; rezan una oración por ellos, traen a la memoria alguna anécdota y la comentan.

La gente ocurre a los mercados y ahora también a los centros comerciales para adquirir los productos que necesitan, inclusive va a distintos lugares en donde saben encontrarán lo necesario para vestir su altar y preparar las comidas de estos días y seguro encuentran lo que buscan. Aquí, en los Valles Centrales cuánto se ofrece en los mercados de Tlacolula, Etla, Ocotlán, Zaachila, Zimatlán, cientos de cosas, excelente pan, deliciosas  tortillas, chocolate, mole, mandarinas, jícamas, cañas de azúcar, cacahuates, que son una delicia.

Por otro lado, hay que reconocer el esfuerzo que el Ayuntamiento y un gran número de agrupaciones sociales, culturales, escolares, y comerciales, hacen por participar, por contribuir a dar realce a estas festividades. Por ejemplo, los hoteleros, desde algunos años han puesto su “altar de muertos”, y la verdad es que son una maravilla, admirables por su tamaño, colorido, gusto, sentido estético, que dejan admirados a aquellos que los ven. La Secretaría de Turismo Municipal, se encarga este año de la Feria del Chocolate, de las comparsas, de las conferencias, exposiciones, recorridos culturales en el panteón para resaltar la figura de aquellos oaxaqueños que honraron en vida a Oaxaca, las exposiciones de altares en el andador del ex convento de San Pablo (Centro Cultural San Pablo), en donde hay una muestra de cada región; en el Zócalo, pues afortunadamente se tienen las condiciones para visitarlo y disfrutarlo, y muchas otras actividades que serán un gran atractivo para todos, coordinando acciones con las instituciones cuyo propósito es la cultura y su promoción.

Es inolvidable ir al panteón de Xoxocotlán, Tlacolula, Zimatlán, Ocotlán, Santa María del Tule, y en la ciudad al General o de San Miguel, al panteón Jardín, al de Ixcotel, San Felipe del Agua, porque en todos se pone de manifestó el fervor con el que se celebra esta tradición que es parte de nuestras raíces.

DEL HURACÁN PATRICIA

Verdaderos días de zozobra pasamos ante la presencia del huracán “Patricia” en el Océano Pacífico. Los medios de comunicación principalmente la televisión dieron a conocer detalladamente las características y evolución del fenómeno, el cuál por sus dimensiones se calificó como altamente peligroso; comprensible porque no hay antecedentes de otro cuyos vientos hayan alcanzado más allá de los 350 kilómetros por hora, de tal manera que esto dio origen a un gran número de apreciaciones y conjeturas que nos llevaron a estar atentos y a lamentar de antemano lo que podía pasar a nuestros conciudadanos que habitan en las costas de los estados de Guerrero, Michoacán, Guadalajara y Colima. Afortunadamente, la gente aceptó de buen agrado y actuó en consecuencia, cuidando de los lineamientos que dieron las autoridades de protección civil, los militares, la marina, y otros organismos.

Las fotografías que se dieron a conocer, eran algo sorprendente, alarmantes; ver una espesa nube cubrir un espacio de mil kilómetros de ancho no fue nada halagador, ver las imágenes televisivas de las ráfagas de viento golpear árboles, casas, postes, alambres de la luz , automóviles, y el agua que escurría por las calles y arrastraba todo a su paso, era algo que por fortuna los oaxaqueños de los Valles Centrales no hemos visto porque no estamos sujetos a la furia de un tornado o un huracán, nuestros hermanos de la Costa sí, y eso lo sabemos perfectamente, pues muchos recordamos ciclones que han hecho destrozo y medio a su paso por esta zona.

Afortunadamente y gracias a la Providencia, como dijo el Presidente, el huracán al cambiar un poco de dirección y al golpear tierra disminuyó su potencia de cinco a cuatro puntos, lo que trajo como consecuencia la disminución de la velocidad de los vientos, pero como siempre sucede, la gente sencilla, humilde, la que no tiene para hacerse una vivienda con materiales sólidos sufre la peor parte y pierde en unos cuantos minutos lo que le costó años obtener, el jacal, la cama, la lavadora, la estufa, plantaciones, animales, y por otro lado el gobierno también pierde las inversiones que se hacen en la construcción de caminos, carreteras, puentes, escuelas, centros de salud, postes de luz, cables, pavimento, banquetas y hay que empezar de nuevo.

Efectivamente no se perdieron vidas humanas, y es lo que nos alegra, porque hemos visto lo que ha sucedido en otros países. Afortunadamente la gente escuchó el llamado de las autoridades de protección civil, ejército y la marina, autoridades federales, estatales y municipales, para evitar desgracias innecesarias, como el no salir de la casa a partir de determinada hora, abastecerse con algunos víveres, guardar su documentación en bolsas de plástico, escoger en el interior de la casa un lugar para proteger lo más delicado, y los que consideraran que podían tener mayor seguridad en la casa de algún amigo o familiar no dejaran de solicitarle albergue, los que no tuviesen a donde ir que se concentrasen en los albergues comunitarios preparados ex profeso, en vista de la intensidad del fenómeno. También se advirtió aquellos que viviesen cerca de ríos y arroyos se retiraran del lugar y a los que transitaban en caminos y carreteras, tuviesen las máximas precauciones en vista de los derrumbes.

Las rachas de viento fueron fuertes, aunque no se presentó el fenómeno con la intensidad esperada. Durante todo el día, toda la noche, y seguramente unos dos o tres días más siguió  lloviendo, y cuando todo esto pasó se procedió a la valoración y cuantificación  de los daños  ocurridos, los cuales fueron más sensibles en las zonas rurales dado el tipo de habitación de los pobladores, las siembras de plátano, papaya, maíz, frijol, fueron destrozadas y ahí es en donde se lamenta más la presencia de un fenómeno de ésta naturaleza, porque la gente vive esperanzada de obtener recursos para su supervivencia y esto se acaba en unas cuantas horas y para reponerlo se requiere de un triple esfuerzo para lograrlo.

Otra cosa que fue impresionante y que también fue señalado por las autoridades de protección civil es lo que se refiere al deslave de los materiales volcánicos acumulados por las erupciones en las faldas del volcán de Colima, pues el agua provocó fuertes corrientes cargadas de materiales que invadieron caminos y terrenos de cultivo, provocando su infertilidad, lo que trae como consecuencia pobreza o emigración.

La información con la que se contaba antes del fenómeno hizo que el presidente de la república, Lic. Enrique Peña Nieto, pusiese en alerta a todos los integrantes de su gabinete, al ejército, la marina, la policía federal, a los gobernadores y a todo el sistema de Seguridad Nacional y un centro de control desde donde transmitían las noticias e informes que deseaba, con el fin de coordinar debidamente las acciones.  Muchos de los secretarios de estado, llegaron hasta los lugares más riesgosos, como el de Comunicaciones y Transportes, el de CONAGUA, el de Desarrollo Turístico, Desarrollo Social, el de Salud, etc., y se tenía preparado al personal de las dependencias federales y del Distrito Federal, para salir en caso de alguna emergencia.

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